jueves, 28 de abril de 2016

EL CEREBRO ADICTO


EL CEREBRO ADICTO

Para introducir  mi texto  sobre este tema, quiero  empezar con esta frase  "La vida no es un problema a ser resuelto, sino una realidad a experimentar"- Kierkegaard.  Esta frase me parece prudente  pues  como se  ve en la lectura  su nombre lo dice todo cerebro adicto, y si queremos resolverlo no es fácil pero  es posible vencer esa adicción cual sea.

Pues el  organismo humano es en demasía complejo, pero lo es más (así como interesante) el núcleo de control del mismo, al que se le ha denominado “cerebro”. Quizá lo que los científicos habían determinado años atrás en cuanto al cerebro humano, hoy han tenido que reconsiderarlo, aunque hay evidencias sin evaluaciones positivistas (método científico), que hacen que nuevamente se replanteen hipótesis o surjan nuevas conjeturas.

También nos surgen preguntas como ¿Qué relación tiene el cerebro en la formación de adiciones positivas o negativas?, ¿Se puede explicar solo con la fisiología del cerebro las adicciones? Y si es así, ¿Qué papel juegan los procesos mentales en la fisiología cerebral y la explicación de las adicciones? Y por último, ¿Solo deberíamos centrarnos en las adicciones negativas para decir que una persona no puede cambiar dicho hábito?

En esta lectura del cerebro adicto también se menciona sobre la   entrada una nueva visión sobre como concebimos a la drogodependencia, en donde señala que en antaño la dependencia a sustancias tóxicas se la atribuíamos a falta de moralidad o de voluntad, pero que hoy día, debemos considerarla como una “enfermedad”; es en ese aspecto donde difiero de dicha postura.

Debemos saber que cuando un individuo toma alguna sustancia tóxica para introducirla o ponerla en contacto con su cuerpo, está tomando una decisión y por lo tanto es una acción volitiva. Posteriormente hay un margen de tiempo antes de que se generen demasiadas conexiones neuronales, para que hasta cierto punto, sea imposible dejar de hacerlo por el mero ejercicio de la voluntad o la toma de decisiones, esto también demuestra el papel de las decisiones en la génesis de la adicción.

Quiero mencionar la distinción que existe entre necesidades reflejas o básicas y necesidades creadas o propiciadas, las primeras nos sirven para mantener la vida y generarla (comer, dormir, evacuar, relaciones sexuales, respirar, etc.) Es decir son reflejas o innatas, no las creamos, solo las percibimos y buscamos la forma más conveniente de satisfacerlas, dependiendo del contexto mental, social, moral u orientación sexual de cada persona; todo esto lleva a la homeostasis del organismo. Una vez cubiertas, estamos listos para crear “otras” necesidades que satisfagan “otras” cosas que no tienen que ver con la manutención de la vida, pero sí, a veces, de destruirla.

Creo que al hablar de “enfermedad”, enfermamos más a quienes tienen una adicción negativa o vicio; la enfermamos psicológicamente, pues, es una manera solapante para asumir la responsabilidad de ser gestor de la superación de dicha dependencia, ya sea en la formación de nuevos hábitos (conexiones nerviosas) o en su defecto de la búsqueda de apoyo si dicho hábito es crónico.

Como atleta de alto rendimiento he conocido adictos  deportivos  pero es una adicción que es sana  pues es deporte, si se podría decir  pero  ay interviene también el cerebro pues manda una adicción aunque  no parece dañina si se rebasa el limite  si lo es, quizá no como  muchos drogadictos cuando se les cuestiona sobre si piensan dejar de exponer a su organismo a sustancias dañinas, ya que no solo se hacen daño a sí mismos, sino que en ocasiones violentan a quienes estén más cercanos a ellos y en muchos de estos casos, las víctimas son más débiles; “estoy enfermo, comprende no puedo dejar de hacerlo, ni puede nadie hacer algo por mí”, “sé que hace mal, pero de algo tenemos que morir”, frases como estas fomentan un conformismo patológico que mantiene la cohabitación de la adicción y la violencia y que abiertamente justifican la última.

A final de cuentas  el cerebro es una máquina  que para buenas o malas cosas  utiliza el ser humano, lo que  si   estoy casi segura es de que jamás conoceremos  el límite del cerebro ya sea en lo adicto o en otros temas, es  el cerebro adicto, indiferente, amoroso,  raro, misteriosos pero  es  inminente  que  es interesante  y día a día indescriptible y sorprendente.

También es bueno saber y  quiero  reflexionar  sobre “el cerebro adicto”

Reflexión sobre las siguientes preguntas: ¿Por qué has elegido ese tema? Y
Describe, ¿De dónde partiste para empezar a escribir?

Elegí este tema  porque  en el club deportivo donde entreno hay muchos chicos  que  enfrentan estos problemas y el fin es apoyarlos y  si tienen  esa adicción y viene  obvio del cerebro, pero vale la pena  profundizar estos temas que quizá no se ven importantes pero sí lo son, pues  si nos enfocáramos a ver de raíz de donde surgen los problemas  veríamos que a veces hay unos  que se pueden solucionar antes de la catástrofe, y partí  de esa inquietud mía  de poder apoyar a estos jóvenes , pues de la misma manera por eso me interesa  estudiar nutrición  tanto para mi formación profesional, como para  apoyar a los atletas de escaso recursos  que  no tienen ese balance y  que a veces eso  los empuja a su cerebro a una adicción y por  ende  llegan  a un mal lugar,  hacer el cerebro adicto a lo bueno  sin exceso aunque  suene loco.



CONCLUYO CON ESTA FRASE  EL CEREBRO PUEDE DECIR: SI Y NO SON PALABRAS CORTAS, PERO FUERTES. LA MAYORÍA DE NUESTROS PROBLEMAS SON POR DECIR SÍ DEMASIADO RÁPIDO Y NO DEMASIADO TARDE.

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