EL CEREBRO ADICTO
Para introducir mi texto
sobre este tema, quiero empezar
con esta frase "La vida no es un
problema a ser resuelto, sino una realidad a experimentar"- Kierkegaard. Esta frase me parece prudente pues
como se ve en la lectura su nombre lo dice todo cerebro adicto, y si
queremos resolverlo no es fácil pero es
posible vencer esa adicción cual sea.
Pues el
organismo humano es en demasía complejo, pero lo es más (así como
interesante) el núcleo de control del mismo, al que se le ha denominado
“cerebro”. Quizá lo que los científicos habían determinado años atrás en cuanto
al cerebro humano, hoy han tenido que reconsiderarlo, aunque hay evidencias sin
evaluaciones positivistas (método científico), que hacen que nuevamente se
replanteen hipótesis o surjan nuevas conjeturas.
También nos surgen preguntas como ¿Qué
relación tiene el cerebro en la formación de adiciones positivas o negativas?,
¿Se puede explicar solo con la fisiología del cerebro las adicciones? Y si es
así, ¿Qué papel juegan los procesos mentales en la fisiología cerebral y la
explicación de las adicciones? Y por último, ¿Solo deberíamos centrarnos en las
adicciones negativas para decir que una persona no puede cambiar dicho hábito?
En esta lectura del cerebro adicto también
se menciona sobre la entrada una nueva
visión sobre como concebimos a la drogodependencia, en donde señala que en
antaño la dependencia a sustancias tóxicas se la atribuíamos a falta de
moralidad o de voluntad, pero que hoy día, debemos considerarla como una “enfermedad”;
es en ese aspecto donde difiero de dicha postura.
Debemos saber que cuando un individuo
toma alguna sustancia tóxica para introducirla o ponerla en contacto con su
cuerpo, está tomando una decisión y por lo tanto es una acción volitiva. Posteriormente
hay un margen de tiempo antes de que se generen demasiadas conexiones
neuronales, para que hasta cierto punto, sea imposible dejar de hacerlo por el
mero ejercicio de la voluntad o la toma de decisiones, esto también demuestra
el papel de las decisiones en la génesis de la adicción.
Quiero mencionar la distinción que
existe entre necesidades reflejas o básicas y necesidades creadas o
propiciadas, las primeras nos sirven para mantener la vida y generarla (comer,
dormir, evacuar, relaciones sexuales, respirar, etc.) Es decir son reflejas o
innatas, no las creamos, solo las percibimos y buscamos la forma más
conveniente de satisfacerlas, dependiendo del contexto mental, social, moral u
orientación sexual de cada persona; todo esto lleva a la homeostasis del
organismo. Una vez cubiertas, estamos listos para crear “otras” necesidades que
satisfagan “otras” cosas que no tienen que ver con la manutención de la vida,
pero sí, a veces, de destruirla.
Creo que al hablar de “enfermedad”,
enfermamos más a quienes tienen una adicción negativa o vicio; la enfermamos
psicológicamente, pues, es una manera solapante para asumir la responsabilidad
de ser gestor de la superación de dicha dependencia, ya sea en la formación de
nuevos hábitos (conexiones nerviosas) o en su defecto de la búsqueda de apoyo
si dicho hábito es crónico.
Como atleta de alto rendimiento he
conocido adictos deportivos pero es una adicción que es sana pues es deporte, si se podría decir pero
ay interviene también el cerebro pues manda una adicción aunque no parece dañina si se rebasa el limite si lo es, quizá no como muchos drogadictos cuando se les cuestiona
sobre si piensan dejar de exponer a su organismo a sustancias dañinas, ya que
no solo se hacen daño a sí mismos, sino que en ocasiones violentan a quienes
estén más cercanos a ellos y en muchos de estos casos, las víctimas son más
débiles; “estoy enfermo, comprende no puedo dejar de hacerlo, ni puede nadie
hacer algo por mí”, “sé que hace mal, pero de algo tenemos que morir”, frases
como estas fomentan un conformismo patológico que mantiene la cohabitación de
la adicción y la violencia y que abiertamente justifican la última.
A final de cuentas el cerebro es una máquina que para buenas o malas cosas utiliza el ser humano, lo que si
estoy casi segura es de que jamás conoceremos el límite del cerebro ya sea en lo adicto o
en otros temas, es el cerebro adicto,
indiferente, amoroso, raro, misteriosos
pero es
inminente que es interesante y día a día indescriptible y sorprendente.
También es bueno saber y quiero
reflexionar sobre “el cerebro
adicto”
Reflexión sobre las siguientes
preguntas: ¿Por qué has elegido ese tema? Y
Describe, ¿De dónde partiste para
empezar a escribir?
Elegí este tema porque
en el club deportivo donde entreno hay muchos chicos que
enfrentan estos problemas y el fin es apoyarlos y si tienen
esa adicción y viene obvio del
cerebro, pero vale la pena profundizar
estos temas que quizá no se ven importantes pero sí lo son, pues si nos enfocáramos a ver de raíz de donde
surgen los problemas veríamos que a
veces hay unos que se pueden solucionar
antes de la catástrofe, y partí de esa
inquietud mía de poder apoyar a estos
jóvenes , pues de la misma manera por eso me interesa estudiar nutrición tanto para mi formación profesional, como
para apoyar a los atletas de escaso
recursos que no tienen ese balance y que a veces eso los empuja a su cerebro a una adicción y
por ende
llegan a un mal lugar, hacer el cerebro adicto a lo bueno sin exceso aunque suene loco.
CONCLUYO
CON ESTA FRASE EL CEREBRO PUEDE DECIR: SI Y NO SON PALABRAS CORTAS, PERO FUERTES. LA MAYORÍA DE
NUESTROS PROBLEMAS SON POR DECIR SÍ DEMASIADO RÁPIDO Y NO DEMASIADO TARDE.
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